Himno Nacional de la India
Abrí la puerta y PUM!
Mumbai es uno de aquellos lugares que nunca será el mismo.
Un día pasas por una calle, y está sin arreglo, llena de huecos; luego pasas por ahí mismo cualquier otro día, y está la calle peor de destrozada pero porque la están arreglando. En un momento una calle tiene un sentido, amanece y el sentido de la calle cambia. Así es todo.
Esto hace que el lugar no sea tan aburridor, aunque a veces no tolero el ruido.
Un día sentado en la comodidad de mi casa, viendo la TV, de repente Klash! Pum! ZUM!… Una luz a través de la ventana, y cuando me pongo a analizar lo que oigo, miro por la ventana y uyyy!
Esto fue lo que vi…
Slumdog Millionaire REMIX
De lo que se ve…

Elefante a la vista
De Kandivali a Churchgate
Una vista de Mumbai
Cada vez que salgo a las calles es una completa locura. No importa si es en la ciudad o de viaje.
Por ejemplo viajar en la ciudad puede ser toda una travesía única, que bien se puede convertir en un dolor de espalda- cuando se viaja en rickshaw- o en la cura cuando se viaja en trén. El viaje en rickshaw comienza con un grito: “RICKSHAW!!” y el aparatico que parece más bien una bicimoto, se detiene; a continuación se le dice para dónde va uno, que por lo general ha sido “STATION”, mueve la cabeza, uno se sube, y hasta pronto!… próxima parada la estación del trén.
Durante el viaje uno puede ver animales salvajes que conducen sin importancia alguna, se meten cual burro salvaje por cualquier espacio… mientras que en el rickshaw va uno saltando si tener sillas ergonómicas, siendo todo un trauma para la cervical. Un par de giros, y estamos en la estación. “Bas, roco” aquí me bajo. Total a pagar 10 rupias.
Se baja uno con dolor de espalda, pero no hay problema, la ayuda se encuentra a pocos metros de distancia… el trén.
Subirse al trén implica que se debe comprar un tiquete de 1a o 2a clase. Desde Kandivli hasta la estación de ChurchGate existen 30 kms de distancia. Por eso cuando sucedieron los ataques terroristas de Noviembre 2008 no me vi afectado, pues son 30kms gracias a Dios.
El tiquete de 1a clase cuesta 104 rupias (2USD), mientras que el de 2a cuesta 7 rupias (0.50USD). La diferencia está en que la 1a es “más desocupada” que la 2a, además las sillas tienen espuma. Pero al final ambas clases llevan al mismo lado. Y sin contar la clase de mujeres, también 1a y 2a, dónde los únicos hombres permitidos son los policias.
Se hace la fila, y por obvias razones la fila de 2a clase es mas larga que la de 1a. En mi caso compro el de 1a, por comodidad y por aquello de ser extranjero, a veces el de 2a. Es en el de 2a clase cuando recibo el alivio para mi espalda, pues es tanta la cantidad de gente, que “entre lana y lana uno se soba”, es decir, entre unos y otros nos masajeamos.
Es luego que pasamos las estaciones de Bandra y Dadar que el tren se desocupa… llegando a Churchgate, y de ahí voy camino por lo general a Colaba (lugar de los ataques), o al Tea Centre por un buen té, o termino en el lugar llamado el “collar de la princesa”.
